¡Comparte nuestra pasión pizzera!

Aunque sabemos que eliges Allô Pizza cuando quieres darte un gustazo pizzero, es posible que estés pensando lanzarte a preparar tu propia receta de masa de pizza casera. En este post te contamos cómo lo hacemos nosotros.

El único secreto en la receta de masa para una pizza casera está en ponerle cariño, utilizar los ingredientes precisos de una pizza casera (también llamada artesana o tradicional) y contar con un horno potente (de piedra refractaria, si es posible) para dar el golpe final de calor que hará de tu pizza casera todo un éxito. Aunque si lo que tenemos es un horno convencional igualmente podremos salir del paso.

El origen de la pizza tradicional está según las principales fuentes en Nápoles, comenzando como tortas de pan aromatizadas con hierbas y aceite de oliva. A medida que han ido pasando los años, se han ido añadiendo ingredientes o toppings de lo más variado (tomate, queso, embutidos, etc.) haciéndose cada vez más popular durante el siglo pasado por toda Italia y el resto del mundo.

Curiosidad: El consumo medio anual de pizza de un americano se sitúa alrededor de los 10 kilos de pizza…casi nada.

Pero como reza nuestro archifamoso motto “Aquí no hay secreto”, la clave para conseguir una pizza artesana inigualable no está en otra fórmula más que hacer las cosas bien y con cariño (después de hacerlas, claro, cientos de miles de veces).

Hoy te contamos como hacemos las cosas en Allô Pizza por si te animas a intentarlo.

INGREDIENTES DE TODA PIZZA CASERA

Toda masa casera de pizza empieza por la mezcla de los ingredientes básicos y esenciales de una pizza casera, que generalmente van a ser la harina elegida en primer lugar, sal, aceite de oliva, levadura fresca y poco más que una pizca de azúcar -nada que vaya a convertir nuestra pizza de masa casera en un dulce prohibitivo- y naturalmente, el agua para unirlos a todos en una sola masa consistente.

Consejo: resiste la tentación creativa de incluir ingredientes adicionales en la masa. En su sencillez radica el éxito de la receta para pizzas caseras.

Aunque en nuestras pizzerías contamos con tornos especiales para darle a la masa la consistencia perfecta, el proceso de amasado puede ser también manual. Si la mezcla es demasiado pastosa o seca, es que nos hemos quedado cortos de agua. Y lo mismo si sucede a la inversa, donde incluiremos un poco más de harina.

Consejo: Si estamos amasando manualmente iremos aplastando y estirando la masa con la base de la mano derecha, doblando la masa por la mitad y presionando nuevamente con la base de las dos manos. Así durante unos cinco minutos.

CONSEGUIR LA MASA DE PIZZA CASERA PERFECTA

Una vez conseguida la consistencia perfecta, dividimos la masa en bolas de distintos tamaños y las dejamos reposar a temperatura ambiente durante el tiempo preciso para conseguir la fermentación ideal.

Han transcurridas las horas y ya estamos de vuelta con nuestras bolas de masa de pizza casera en su punto perfecto para empezar el proceso de transformación hacia la pizza artesana que ha hecho inconfundible el estilo artesano de Allô Pizza.

El siguiente apartado del proceso es el estirado de la masa, el punto donde nos estamos jugando la consistencia final de nuestra pizza de masa casera. A nosotros nos gusta que la masa sea el acompañamiento perfecto a la mejor selección de ingredientes, por lo que estiramos la masa hasta dejarla de un grosor fino, elegante y con auténtico carácter artesano.

Después colocamos la masa en la rejilla (ligeramente untada en aceite de oliva) y empieza el festival del sabor, comenzando por la salsa y continuando por los ingredientes elegidos para tu pizza de masa casera: salsa de tomate natural, berenjenas, calabacín o pepperoni, lo que prefieras para tu pizza. Queso al gusto y al horno.

EL PROCESO DE HORNEADO: VIVA LA PIEDRA

Ten en cuenta que el horno va a jugar un papel decisivo en el resultado final de toda pizza de masa casera, tradicional o artesana. La mejor de las opciones será contar o con un horno de leña o un horno de piedra refractaria, donde gracias a las altas temperaturas que alcanzan y al contacto directo de la superficie caliente con la masa facilitan el resultado crujiente y sabroso que esperamos para nuestra pizza.

A través de un proceso manual en el que equilibramos la cocción de la masa de forma uniforme, tenemos una pizza casera y perfectamente artesana en alrededor de unos ocho minutos.

Fácil, ¿no? Como siempre, es el hecho de repetir el proceso miles de veces lo que hace que el resultado sea cada vez más espectacular: encontrar el punto perfecto en tu masa de pizza casera.

Test pizzero:

  • ¿Sabrías distinguir un buen tomate de uno del montón?
  • ¿Te importan tanto los ingredientes (toppings) como la propia masa?
  • ¿Prefieres una pizza ligera a una pizza que sea un 90% de pan?

¡Si has respondido que si, sin duda lo tuyo es una pizza artesana! Y no olvides compartirlo en tus redes sociales favoritas (enlace directo a todas ellas bajo estás líneas ⇓⇓⇓⇓)