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Como trabajar desde casa no hay nada, ¿no es así? Pues no siempre. Evita los daños colaterales del trabajo de oficina tal y como lo conocemos con las sencillas recomendaciones de nuestros expertos.

Y es que entre los clientes más adeptos a Allô Pizza se encuentran multitud de freelances que recurren a menudo a nosotros y quienes sin duda se habrán visto más de una vez en esta situación, desbordados por trabajo acumulado y pocas horas de sueño.

Algo tantas veces soñado como trabajar desde casa nos ha rondado en alguna ocasión la cabeza a todos en alguna ocasión, principalmente en forma de breve ensoñación pasajera rápidamente evaporada tras el grito de un jefe poco amigo de encontrarte dejando volar tu imaginación en horario de oficina. Y es que estar de cuerpo presente en la oficina sigue teniendo un peso enorme hoy en día, y no son muchas las empresas que deciden darle una oportunidad al tele-trabajo por mucho ahorro que esto pueda suponer en alquiler de instalaciones y mejoras en el rendimiento laboral.

Y es que como trabajar desde casa no hay comparación: sin atascos, sin un código de vestimenta impuesto y sin todo lo que supone compartir espacio de trabajo y horario. Pero por muy bien que suene, la falta de organización o de supervisión pueden acabar haciendo de tus días como trabajador desde casa algo del todo improductivo.

En este post te damos algunas claves a tener en cuenta para que sepas cómo trabajar desde casa sin que esto se convierta en una pesadilla.

LA ORGANIZACIÓN ES ESENCIAL

Piensa en los cientos de distracciones que tendrás a tu alrededor y que harán de tus primeros días de tele-trabajo un apasionante recorrido por todos ellos: el sofá y la televisión te resultarán especialmente interesantes y novedosos; tus gatos nunca habrán recibido tanta atención e incluso podrá darte por volcarte en los menesteres de la casa…eso si no acabas apuntándote a todo tipo de actividades de las que anteriormente te resultaba imposible disfrutar por estar atado a un horario maldito.

La emoción de los primeros días, o incluso meses, puede acabar llevando tu productividad hasta un punto cercano a cero. Por eso, plantearse un horario de trabajo o aprender a no inundar tu agenda de repentinos quehaceres resulta esencial cuando has empezado a trabajar desde casa y quieres ser medianamente productivo.

Para que un trabajo en casa no te pille por sorpresa, aquí van nuestros cuatro consejos prácticos para ayudarte a que un trabajo en casa no se convierta en un quebradero de cabeza.

Consejo N. 1: PONTE UN HORARIO Y CÚMPLELO.

Cuando tu jornada laboral es tan flexible como para permitirte sacar horas de trabajo en cualquier punto del día, el resto de posibles responsabilidades empiezan a tomar prioridad sobre el trabajo. Es llegado ese punto cuando nos surgen todas las necesidades de golpe: acudir al banco, hacer la compra del día, dedicarle el tiempo de charla necesario con el vecino…con carácter diario, para más INRI.

Con la excusa de poder recuperar las horas más tarde (el clásico esto ya me lo quito de encima antes de cenar…) la jornada de trabajo se acaba convirtiendo en una colección de breves ratos en los que no siempre conseguimos ser verdaderamente productivos. Y un proyecto interminable es lo último que deseas llegado este punto.

Su decides que de 9 a 16 es tu horario de trabajo, déjate de gaitas y cíñete al plan.

Consejo N. 2: NO TRABAJO, NO MONEY.

Por eso conviene ir aprendiendo a posponer tanto las necesidades inmediatas que sin duda te irán surgiendo (el gimnasio, el paseo por el parque, la cañita con el amigo autónomo…) como el resto de obligaciones habituales para después de tu nuevo horario de trabajo autoimpuesto.

Si los negocios tienen horarios comerciales es por algo (para que incluso quien sufre el peor horario de oficina pueda llevar la ropa a la tintorería).

Define tus obligaciones eventuales como si tuvieras un horario que cumplir, es decir, buscando un hueco antes o después de tu jornada laboral como todo hijo de vecino.

Consejo N. 3: FÍJATE UN OBJETIVO DE HORAS REALISTA.

Tal vez tus plazos de trabajo vengan marcados por la presión de un calendario cuya misma existencia te haga mantener el culo pegado a la silla durante las horas que sean necesarias cada día. Buena suerte con ello.

Pero tal vez no sea este tu caso sino que al contrario, seas tú quien marques los plazos (por ejemplo, a tus clientes). Siendo así, es posible que la falta de presión te haga tomarte las cosas…con una mayor calma de lo habitual, convirtiendo un trabajo de una semana en una espina machacona de mes y medio. Y no creemos que haga falta mencionar aquí las posibles consecuencias.

¿Seis horas? Que sean seis. Y después…cíñete al plan.

Consejo N. 4: LA NEVERA ES TU ALIADO, NO TU PERDICIÓN.

Si algo sabemos nosotros es de llenar estómagos, pero nos gusta hacerlo de la mejor manera posible. Y por lo que toca al apartado nutricional, nos consta que como trabajar en casa no hay para acabar cogiendo unos kilos de panza extra por la suma de sedentarismo y alta disponibilidad de comida.

Para combatirlo, evita tener la despensa llena de snacks, ten siempre una buena selección de frutas variadas a mano y cuenta con alimentos saludables como para no tener que improvisar.

Y cuando llegue el momento de pedir comida para llevar (momento que llegará en más de una ocasión) piensa en las opciones más equilibradas. Si se trata de hamburguesa, contempla una buena opción que al menos te sirva una buena porción de carne (lo magra que ésta sea es ya otra cosa). Y cuando llegue el momento de pedirte una pizza no podemos recomendarte otra cosa mejor que nuestra propuesta artesana (que le vamos a hacer, confiamos ciegamente en nuestro producto): masa fina y ligera, ingredientes frescos y el proceso más natural que puede darte una pizzería. Take ir or leave it.

En resumen, como trabajar desde casa no hay igual…si te organizas debidamente.