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¿Quieres saber cómo calentar una pizza del día anterior? Ni al microondas (jamás de los jamases), ni al horno, ni colocarle una secadora encima. Hoy te explicamos la mejor forma de hacerlo.

Aunque son muchos los fans de la pizza fría y a bocado directo desde el refrigerador, la inmensa mayoría de pizza lovers aún creemos en la posibilidad de devolver la vida a ese par de porciones de deliciosa pizza sobrantes del día anterior. En estos casos siempre hay quien opta por la vía rápida lanzando las porciones sobrantes al microondas (un triste final para cualquier porción de pizza que se precie); y también hay quien no tiene mejor fuente de calor a mano y tira de lo que puede con un secador de pelo.

Este ingenio bien puede sacarte de un apuro.

Para calentar una pizza del día anterior, el resto de humanos -al menos quienes mantenemos la esperanza de conseguir cierta similitud con el estado original de nuestras porciones, es decir, crujientes, humeantes y con todo ello, suaves y cremosas en la mordida- optamos por la opción del horno considerándolo el mejor de los métodos posibles (después de todo es donde se elaboran).

Aún así, calentar una pizza en el horno cuenta con ciertos puntos negativos: aunque ciertamente consiga devolver algo de aquel punto crujiente de nuestra pizza favorita, esto sucede a expensas de la mayor parte de la esponjosidad (o la humedad, por decirlo así) que contenía en el momento original, recién sacada del horno por primera vez.

Porque por mucho sabor que pueda conservar, una porción de pizza recalentada va a resultar inevitablemente más dura, firme y seca debido a la pérdida de humedad en el proceso de recalentado.

CÓMO CALENTAR UNA PIZZA: CIENCIA APLICADA A TU PIZZA

Debemos buscar por lo tanto una forma de calentar nuestras porciones de pizza favoritas que mantenga el mayor nivel de humedad posible en la porción (no queremos que nos queden porciones duras y secas como suelas de zapato). La base debe recuperar su flexibilidad, la masa debe ser nuevamente esponjosa y el punto crujiente debe recordar al original.

¿Cómo conseguir todo esto? Pues a través de tres puntos clave: empezar el calentamiento desde frío, generar una atmósfera herméticamente cerrada y hacerlo a una temperatura inferior a los 100o C (el punto de ebullición del agua). Y no hay mejor forma para compaginar estos tres puntos clave que usar una sartén para recalentar nuestras porciones de pizza, un método que además está contando con muy dignas apariciones en la televisión internacional, como en el programa Today de la televisión norteamericana:

Las Terelu Campos norteamericanas hablando maravillas de este método.

¿Por qué el horno no es la mejor opción para calentar una pizza?

Al igual que un mendrugo de pan, una porción de pizza comienza un proceso de endurecimiento poco después de su primer horneado. Esto se debe a los almidones presentes en la masa liberando el agua contenida (agua = humedad) y solidificándose. Mientras esta humedad permanezca en las inmediaciones de la pizza, el proceso podrá revertirse exponiendo las porciones a temperaturas superiores a los 60o C, que es cuando el almidón vuelve a absorber la humedad; por eso cuando hacemos tostadas, los cortes de pan recuperan cierta esponjosidad. Pero si la humedad desaparece por completo como cuando calentamos las porciones muy fuertemente, definitivamente no quedará humedad que reabsorber por parte de nuestras porciones de pizza predilecta.

EL MÉTODO PRO: USAR UNA SARTÉN CUBIERTA

Sabiendo esto, es posible conseguir que nuestras porciones del día anterior recuperen su textura original, pero no metiéndolas en el horno para calentarlas (como hemos señalado anteriormente, de esta forma el horno actuará como lo haría una tostadora: calienta rápidamente el exterior de la porción, que pierde la humedad y se endurece).

En su lugar, para calentar una pizza correctamente usaremos algo tan sencillo como una sartén de toda la vida (anti-adherente, a ser posible) y una cubierta lo más hermética posible, temperaturas intermedias tirando a bajas y un chorro de agua.

 

Los pasos a seguir para calentar una pizza a la perfección son los siguientes:

  1. Colocar las porciones sobre una sartén fría.
  2. Seleccionar una temperatura medio-baja (unos 90-100o C).
  3. Esperar unos 3-4 minutos (la base irá adquiriendo la textura ideal).
  4. Echamos un pequeño chorro de agua en la sartén (evaporará rápidamente).
  5. Cubrimos con una tapa hermética.
  6. Dejamos actuar al vapor entre 1-2 minutos y retiramos las porciones.

De esta forma resultará más fácil combatir los inconvenientes del microondas (porciones blandurrias), del horno (porciones demasiado secas por la pérdida de humedad) y que no decir del secador de pelo, consiguiendo un resultado bastante parecido al original…sabiendo que como una pizza recién sacada del horno nunca habrá nada exactamente igual.


En unos pocos minutos puedes conseguir la mejor textura para tus porciones de pizza del día anterior. ¿Quieres comprobarlo por ti mismo? Perfecto; no hay mejor manera de seguir descubriendo nuevas formas de llevar la pizza al siguiente nivel. Quien sabe…quizás inventes un revolucionario método para calentar pizza que te haga mundialmente famoso.

Y para mayor facilidad de comprensión, nos hemos tomado el tiempo de adaptar al castellano la infografía explicativa del maestro pizzero internacional A. Falco (NYC) explicando el método en cuestión:

¿Estás seguro de que tus amigos y familiares CONOCEN ESTE MÉTODO de CALENTAMIENTO PARA PIZZAS DE AYER? ¡Harías bien en compartirlo con ellos! Nosotros te lo agradeceremos y ellos te querrán por ello. Vamos, ¡compártelo!